EL MEJOR OFICIO DEL MUNDO
Gabriel García Marquez, El colombiano más importante de
la historia, nuestro único nobel y uno de los grandes periodistas de nuestro tiempo, El Heraldo, un periódico de Barranquilla
abrió las puertas al escritor, donde mostró sus dotes críticos y su gran
capacidad literaria, utilizó el adjetivo a su manera y su pluma tocó temas de
interés social que lo llevaron a convertirse en un gran periodista. Después en
el espectador tomó posición como reportero y crítico de cine, su capacidad periodística estaba intacta, este
recorrido de tantos años llevo a Gabo a convertirse en uno de los personajes
más importantes de la literatura mundial, más aún al escribir su obra cumbre,
“Cien años de soledad”.
“El mejor oficio del mundo”, palabras pronunciadas en un
discurso ante la 52ª. Asamblea Interamericana de prensa. Gabriel García Marquez
en este importante evento en los Angeles, California dice que hace unos
cincuenta años un periodista se formaba de manera empírica, internándose en
salas de redacción y en tertulias que permitieran que su vocación se
convirtiera en parte de su vida profesional, nunca se necesitó de una
convocatoria oficial para sus juntas porque la disposición de los periodistas
de su tiempo era inmortal y no importaba más que su trabajo. Si en algún
momento se dudaba de las bases culturales de un periodista formado en un
cafetín Gabo decía que la misma práctica del oficio imponía la necesidad de
formarse y que el mismo ambiente de trabajo se encargaba de fomentarla. Dijo
que la posterior creación de las escuelas de periodismo simplemente fue una
reacción ante la falta de respaldo académico para el oficio.
A pesar de que las academias hacen de los periodistas
profesionales éticos y con proyección periodística efectiva, la pasión en su
labor es algo que no se puede adquirir leyendo un texto o realizando un
proyecto, es por eso que Gabo en su preocupación social forja la idea de apoyar
a personas con afinidades periodísticas mediante un sistema de talleres
experimentales que lleva por nombre “Fundación para un Nuevo Periodismo
Iberoamericano”, en conjunto con varios colegas con la misma preocupación
buscan impartir bases teóricas adecuadas para los interesados.
Juan Diego Aguirre


